Entrevista | Inmaculada Torres Directora general de Patrimonio Natural
Inmaculada Torres: «El Mar Menor es un laboratorio perfecto frente al cambio climático»
La directora general de Patrimonio Natural anuncia para la próxima semana el inicio de la información pública del plan de protección y planificación ambiental que incluye Calblanque y otros espacios protegidos de cuatro municipios
La naturaleza no se gestiona desde una mesa de despacho. Esa parece ser la idea que guía a Inmaculada Torres, directora general de Patrimonio Natural y Acción Climática, que afronta sus primeros meses en el cargo con una mirada forjada entre la ciencia, el territorio y la gestión. Oceanógrafa y ambientóloga, con tres décadas de experiencia ambiental y recién doctorada en gestión pesquera, reivindica una gestión basada en conocimiento, planificación y escucha.
¿Cómo han sido estos primeros 100 días al frente de la Dirección General?
Han sido una aventura. Cuando el consejero Juan María Vázquez me llamó y depositó su confianza en mí, incluso le pregunté: «Juan María, ¿me estás llamando a mí?», porque tengo un perfil muy técnico y científico, basado en datos y experiencia. Y soy una persona a la que le gusta hacer sus propios informes y sacar sus conclusiones… Estos primeros meses me han servido sobre todo para conocer al equipo. Todo el mundo me decía que era magnífico, pero yo necesitaba conocer de verdad una dirección general tan amplia y diversa como esta.
¿Qué aporta a la gestión su formación científica y su trayectoria profesional?
Soy oceanógrafa y, cuando terminé, hice Ciencias Ambientales porque entendí que no podía comprender el mar sin la tierra. Para mí es muy importante tener esa fotografía completa del mundo y de los procesos para poder gestionar y sacar conclusiones. Yo me dedico a la gestión. Además, hace 30 años, cuando prácticamente no existían empresas con estos perfiles, creé una consultora ambiental y de educación ambiental con una amiga. Eso me dio una visión muy cercana al territorio, a las empresas y a las asociaciones. Y vengo también del mundo rural: soy hija de agricultora y ganadero. Todo eso hace que conozca las dificultades y necesidades de los colectivos.
¿Cuáles han sido y son sus prioridades?
En conservación, una de nuestras prioridades es terminar la planificación y los planes de gestión pendientes. Nos quedan tres Áreas de Planificación Integrada (API). Una de las más avanzadas es la API 11, Valle-Carrascoy. Y hay una novedad que podemos adelantar: la semana que viene se va a publicar en el BORM la información pública previa de la API número 8, Sierras de Cartagena. Es especialmente importante porque aglutina distintos espacios protegidos, entre ellos el Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila, y otras zonas como La Muela y Cabo Tiñoso, el Cabezo de Roldán, la Sierra de la Fausilla y los Cabezos del Pericón. Afecta a Cartagena, La Unión, Mazarrón y Fuente Álamo, y hablamos de una superficie de 15.966 hectáreas. Es un paso importante dentro de la planificación. Queremos que participe la población: ayuntamientos, colectivos, asociaciones y todos los sectores relacionados. Queremos escuchar qué necesitan.
Calblanque era una demanda histórica de los grupos ecologistas. ¿Qué supone este primer paso?
Es un primer estadio de información y participación. Después vendrán las alegaciones y habrá que seguir trabajando con toda la documentación técnica. Lo importante es que estamos avanzando.
¿Está la Región en condiciones de alcanzar el 30% de superficie protegida en 2030 como exige Bruselas?
Estamos trabajando. La Región de Murcia tiene alrededor del 25% de suelo protegido, uno de los porcentajes más altos. Estamos estudiando incluso la adquisición de fincas con valores ambientales para incorporarlas a la red, aunque no puedo desvelar cuáles son.
¿Qué papel tiene Murcia en el Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza?
La Región de Murcia ha cogido el tren y ha comprado el billete en primera clase porque lo vemos como una prioridad. Ya llevamos mucho tiempo ejecutando intervenciones de restauración. Cuando se planteó el objetivo del 30% de hábitats degradados, apostamos por ampliarlo porque queríamos incluir todo el Mar Menor como ecosistema. La actuación tenía que ser completa y prioritaria.
¿Cómo se afronta el equilibrio entre conservación, agricultura y actividad económica en el Mar Menor?
Es un ecosistema complejo, con administraciones, actores sociales y sectores productivos. Es necesario explicar mucho las cosas y tener claras las competencias. Las relaciones con el Ministerio son ahora mismo muy fluidas y hay un trabajo coordinado. El Mar Menor es un laboratorio perfecto para estudiar el cambio climático y el impacto humano sobre los ecosistemas.
¿Qué papel debe desempeñar el territorio?
Para mí es fundamental. Me gusta escuchar primero al que vive en el territorio, porque es quien utiliza ese espacio como motor de desarrollo y muchas veces el primer interesado en que sea sostenible. El sector agrícola ha hecho muchos esfuerzos para adaptarse a las normativas y el pesquero participa en proyectos de conservación, como los relacionados con la nacra.
¿En qué punto está el plan de restauración hidrológico-forestal de la cuenca del Mar Menor?
Es un plan a 16 años, con más de 280 millones de euros y unas 121.555 hectáreas. Plantea actuar en la cuenca para evitar que los nutrientes lleguen al Mar Menor. Ahora estamos en una primera fase, con dos proyectos que se ejecutarán en 2027. Uno actuará en el monte de utilidad pública de El Valle y Carrascoy, en Murcia, con cuatro diques para frenar las avenidas y retener sólidos, además de consolidar y repoblar las zonas más erosionables.
También reivindica el papel del colectivo cinegético.
Sí. Tengo licencia de caza, la practico y la conozco. Creo que los cazadores atesoran un patrimonio natural y cultural. Cuidan sus cotos y su entorno, y la gestión está avalada por estudios científicos y planes de gestión y controlada por la Administración. Creo que hay que dejar de verlos como un enemigo y empezar a verlos como un aliado.
¿Se ve en este cargo durante más tiempo?
Sí, me veo en el cargo. Para mí es un sueño poder trabajar aquí. Quiero seguir aportando a esta Región uniendo gestión y ciencia y escuchando a los colectivos. Creo que llevo toda una vida preparándome para esto.
¿Qué le gustaría dejar hecho?
Me gustaría concluir los planes, las APIs y la planificación. La protección de las especies nunca se termina, pero hay que seguir trabajando, investigando y haciendo de Murcia un caldo de cultivo para la investigación y el I+D. Y quiero trabajar en la gobernanza y la participación.
Luto y emoción en la subida de la Virgen de Bolnuevo
La muerte del presidente de la asociación que impulsa las fiestas del Milagro marca el traslado de la imagen
El traslado a Mazarrón de la Virgen de Bolnuevo, uno de los actos principales de las fiestas del Milagro, se tiñó este domingo de emoción y luto. El fallecimiento de Gonzalo Contreras Vivancos, Charly, de 61 años, la madrugada del domingo, marcó la romería de subida, desde la ermita de la playa a la iglesia parroquial, una celebración por lo general siempre alegre.
Tampoco faltó en esta ocasión la música de la charanga, pero en el recuerdo de los asistentes siempre estuvo Charly, presidente de la Asociación Cultural Virgen del Milagro y una de las personas que más ha trabajado por el engrandecimiento de estas celebraciones, como recordó el concejal Miguel Ángel Peña. La capilla ardiente se encuentra instalada en el tanatorio Blaya de Mazarrón. El funeral se oficia este lunes, fiesta local por el Día del Milagro, en la iglesia parroquia de San Antonio de Padua, a las 16.30 horas.
Como señal de luto y tristeza, la imagen de la Virgen portó un crespón negro junto a la azucena que luce en su pecho, en recuerdo del prodigio que, según la tradición, obró el 17 de noviembre de 1.585, Cuenta la leyenda que ese día se apareció como una amazona para ahuyentar a los piratas berberiscos que habían desembarcado en la costa. La playa de Bolnuevo que pisó se llenó de esas flores blancas. Otro lazo también negro se colocó en el timón de la barca que sirve de peana a la talla en su trono.
Cientos de vecinos se sumaron al traslado de la imagen hasta Mazarrón. A la salida de la imagen de la ermita de Bolnuevo, los tradicionales trovos que se entonan en honor a la Virgen se convirtieron en un homenaje a Charly. Las voces, cargadas de emoción, se quebraron en algunos momentos. La subida de la Patrona de Bolnuevo se completó sin incidentes y en una mañana marcada por el sol y una temperatura casi primaveral. Como es habitual, la recepción a la talla tuvo como escenario el jardín de la Purísima, donde autoridades y vecinos entonaron cánticos. Después, los romeros trasladaron la imagen hasta la parroquia.
Las fiestas del Milagro arrancaron el viernes con el pregón a cargo de Sonia Yúfera Paredes. A lo largo de toda esta semana se sucederán actividades culturales y actuaciones musicales. Este lunes, a las 12 horas, se oficia la misa de renovación del voto y la ceremonia de la bendición del aceite. A las 19.30 horas será la procesión, desde San Antonio, que finalizará con el cántico del ‘Te Deum’. El día grande llegará el próximo domingo, con la popular romería del Milagro.

