El ‘reino mágico’ de las Minas de Mazarrón: espectaculares imágenes del cerro de los mil colores

La Región en el objetivo

El fotógrafo J.J. Peñalver invita a sobrevolar este paisaje cautivador, enigmático y cargado de historia

En este paisaje todo es posible. Uno puede sentirse en otro planeta -quizás, Marte-; imaginar un futuro distópico en el que la humanidad se debe enfrentar a un mundo hostil; fantasear con aventuras en las que no falten caballeros, elfos, enanos y orcos; e, incluso, caminar por surcos que parecen sacados de un cerebro. Porque las minas de Mazarrón componen un paisaje único y singular, lleno de colores y formas, de matices e historia (s); un lugar que podría ser tanto escenario de una película de ciencia ficción como de una histórica, futurista o fantástica; un ‘reino mágico’ que desde el cielo resulta aún más espectacular.

A este vuelo en concreto invita el fotógrafo palmareño J. J. Peñalver, quien periódicamente comparte con los lectores de Murcia Plaza las imágenes que atesora de la Región de Murcia, tanto desde el aire -con sus drones- como a pie de tierra. En esta ocasión, ha elegido un lugar que, según confiesa, le tiene cautivado y cuyos colores se realzan y adquieren nuevos reflejos tras un día de lluvia (esos que son una de sus debilidades fotográficas).

Y es que Peñalver asegura que en este rincón de la Región de Murcia -por el que te encuentras cuando circulas por la Autovía de Cartagena a Vera, a la altura de Mazarrón- puedes encontrar, sin duda, más tonalidades que en el bello Cerro de los Sietes Colores de Purmamarca, provincia argentina de Jujuy. «Cada vez que lo visitas tiene una cara distinta, unos colores distintos. Según la hora del día, mañana o tarde, según el clima: día soleado o nuboso; según la época del año o la estación, siempre una cara distinta», asegura. Algo que él ilustra con sus fotografías. 

«La gran ventaja para un piloto de dron es, además, que es una zona sin grandes restricciones, con lo cual llegas y si las condiciones climáticas lo permiten, dron al aire y a disfrutar», apunta este fotógrafo de altura.

El autor de las imágenes recuerda que la sierra minera de Mazarrón tiene dos cerros principales, San Cristóbal y el de Perules; y que en ellos se extraían principalmente plomo, plata, zinc, hierro, cobre, alumbre y almagra. Llama la atención, asimismo, sobre las cárcavas excavadas por las lluvias y escorrentías arrastrando los sedimentos mineros, que cuando las aíslas fotográficamente puedes «ver» una red neuronal de la historia. «Ya sabéis de mi imaginación desbordante con la abstracción», señala Peñalver, quien incluye la presencia de personas en las fotos para que sirvan de escala y el espectador pueda hacerse una idea del tamaño de los lugares retratados. Destaca, en ese sentido, una pareja de novios que eligió tan original espacio para su álbum de bodas.

Las minas de Mazarrón se convierten, con todo lo dicho, en «un lugar cautivador, enigmático, cargado de historia». «Puedes sentirte en otro planeta o puedes visitar ‘cicatrices’ mineras de tiempos de los romanos. También viajar al tiempo de esplendor de Almazarrón y al siglo XIX, con el auge minero en poblaciones de Almería y sobre todo en Mazarrón, Cartagena, La Unión…».

J.J. Peñalver cuenta también que «este enamoramiento mío con ese paisaje, hizo que, enterado de que se habían publicado unos libros hablando de la historia minera de Mazarrón, fuera a buscarlos. Tuve la suerte de encontrarme directamente con su autor,  Mariano Carlos Guillen Riquelme, quien además es el cronista oficial de Mazarrón, con lo que vine a dar con uno de los guardianes de la historia minera, que lejos de guardarla para sí, estaba encantado de compartirla no solo en su libros y artículos, sino dispuesto a hacer guía para mostrarme y contarme esa historia sobre el terreno».

«El disfrute fue mayúsculo», asegura el fotógrafo, quien recuerda que «ahí supe de Los Perules, de San Cristóbal, del alumbre, de la almagra, del plomo de la plata….». Y eso que ya por entonces tenía archivados cientos de fotografías desde casi todos los ángulos posibles: «Con dron, desde tierra, cámara grande, chica, teléfono… Incluso ya me había llevado con anterioridad a mi nieto grande para que compartiera conmigo espacio y fotografías. Alguna de las que se pueden ver en este reportaje las hizo él».

Además de sus espectaculares fotografías, Peñalver quiere compartir con los lectores un enlace de un trabajo de Mariano Carlos Guillén Riquelme publicado en el compilatorio del I Congreso sobre Patrimonio y Minería en Mazarrón, de 2026 con el título Caciquismo político y esplendor minero en el Mazarrón del año 1892′ (págs. 117 – 1).

Y un vídeo de menos de tres minutos de su canal de YouTube con un borrador precisamente de la tarde en que el cronista le hizo por espacios en las minas que él desconocía. «Y es que una vez que estás volando el dron, además de las fotos, grabar vídeo es una ocasión única. Tengo en proyecto montajes de casi toda nuestra Comunidad… algún día», adelanta.

 

Luto y emoción en la subida de la Virgen de Bolnuevo

La muerte del presidente de la asociación que impulsa las fiestas del Milagro marca el traslado de la imagen

El traslado a Mazarrón de la Virgen de Bolnuevo, uno de los actos principales de las fiestas del Milagro, se tiñó este domingo de emoción y luto. El fallecimiento de Gonzalo Contreras Vivancos, Charly, de 61 años, la madrugada del domingo, marcó la romería de subida, desde la ermita de la playa a la iglesia parroquial, una celebración por lo general siempre alegre.

Tampoco faltó en esta ocasión la música de la charanga, pero en el recuerdo de los asistentes siempre estuvo Charly, presidente de la Asociación Cultural Virgen del Milagro y una de las personas que más ha trabajado por el engrandecimiento de estas celebraciones, como recordó el concejal Miguel Ángel Peña. La capilla ardiente se encuentra instalada en el tanatorio Blaya de Mazarrón. El funeral se oficia este lunes, fiesta local por el Día del Milagro, en la iglesia parroquia de San Antonio de Padua, a las 16.30 horas.

Como señal de luto y tristeza, la imagen de la Virgen portó un crespón negro junto a la azucena que luce en su pecho, en recuerdo del prodigio que, según la tradición, obró el 17 de noviembre de 1.585, Cuenta la leyenda que ese día se apareció como una amazona para ahuyentar a los piratas berberiscos que habían desembarcado en la costa. La playa de Bolnuevo que pisó se llenó de esas flores blancas. Otro lazo también negro se colocó en el timón de la barca que sirve de peana a la talla en su trono.

Cientos de vecinos se sumaron al traslado de la imagen hasta Mazarrón. A la salida de la imagen de la ermita de Bolnuevo, los tradicionales trovos que se entonan en honor a la Virgen se convirtieron en un homenaje a Charly. Las voces, cargadas de emoción, se quebraron en algunos momentos. La subida de la Patrona de Bolnuevo se completó sin incidentes y en una mañana marcada por el sol y una temperatura casi primaveral. Como es habitual, la recepción a la talla tuvo como escenario el jardín de la Purísima, donde autoridades y vecinos entonaron cánticos. Después, los romeros trasladaron la imagen hasta la parroquia.

Las fiestas del Milagro arrancaron el viernes con el pregón a cargo de Sonia Yúfera Paredes. A lo largo de toda esta semana se sucederán actividades culturales y actuaciones musicales. Este lunes, a las 12 horas, se oficia la misa de renovación del voto y la ceremonia de la bendición del aceite. A las 19.30 horas será la procesión, desde San Antonio, que finalizará con el cántico del ‘Te Deum’. El día grande llegará el próximo domingo, con la popular romería del Milagro.