Vías Verdes de la Región de Murcia: el viaje que se disfruta sin prisa
La red de rutas aprovecha antiguos trazados ferroviarios para ofrecer un turismo activo, sostenible y saludable durante casi todo el año
Hay planes que no piden mucho. Unas zapatillas cómodas, una bici, buena compañía y ganas de mirar el paisaje con calma. Más o menos eso son las Vías Verdes de la Región de Murcia: una forma sencilla y bastante auténtica de recorrer un territorio que se deja ver al aire libre buena parte del año.
La propuesta llega con un lema que la resume bien: Destino Buen Tiempo. La idea es caminar o pedalear sin complicaciones —estas rutas aprovechan antiguos trazados de tren, así que son cómodas, accesibles y van lejos del tráfico—, parar en pueblos con historia y terminar la jornada en una mesa con producto local.
Y encajan con perfiles muy distintos: la familia que busca un plan tranquilo, el grupo de amigos que quiere mezclar deporte y descanso, el senderista, el cicloturista que suma kilómetros, el peregrino camino de Caravaca o quien solo necesita desconectar un par de días.
Una red para elegir el ritmo
La Región tiene una red variada de vías verdes: el Camino Natural Vía Verde del Noroeste, la del Campo de Cartagena, la de Almendricos, la de Mazarrón, las del Chicharra (Yecla y Cieza), la del Embarcadero del Hornillo y la de la Floración de Cieza. Cada una tiene su carácter. Unas se meten hacia el interior, otras se acercan al litoral, otras cruzan huertas, ramblas, viejas estaciones, puentes o túneles. Todas dejan conocer Murcia de una manera más pausada.
La más conocida es el Camino Natural Vía Verde del Noroeste; casi 78 kilómetros entre Murcia y Caravaca de la Cruz sobre el antiguo trazado ferroviario. Por el camino aparecen huertas, pinares, almendros, viaductos, túneles, tramos áridos y pueblos como Molina de Segura, Mula, Bullas o Cehegín. Desde Molina, además, forma parte del tramo final del Camino de Levante hacia Caravaca, una de las ciudades santas del cristianismo, así que recorrerla tiene también algo de tradición viajera y espiritual.
Del interior a la costa
La Vía Verde del Campo de Cartagena propone otro paisaje: más de 53 kilómetros de horizontes abiertos entre Cartagena y Totana, pasando por Fuente Álamo, Mazarrón y Alhama de Murcia, con campos agrícolas, ramblas y espacios naturales como los Saladares del Guadalentín. A la altura de La Pinilla enlaza con la Vía Verde de Mazarrón, que permite alargar la salida y acercarse al mar.
Para quien busca algo más corto, la Vía Verde de Almendricos, en Lorca, son 6,6 kilómetros del viejo ferrocarril Lorca-Baza que bordean la Sierra de Enmedio entre cítricos, frutales, cortijos y aljibes. Es ideal para una mañana en familia o para un primer contacto con este tipo de caminos. Y conecta con la Vía Verde del Almanzora, ya en Almería, por si apetece seguir pedaleando.
Y luego está el caso de la Vía Verde de la Floración de Cieza, casi 10 kilómetros que en temporada de floración se convierten en un espectáculo de color: los campos de frutales tiñen todo el recorrido. Es una ruta tranquila, con miradores y antiguas estaciones, perfecta para una escapada fotográfica muy ligada al calendario del campo.
Turismo activo y para casi todo el año
Las vías verdes conectan con una manera de viajar cada vez más buscada: activa, sostenible y saludable. Son rutas que invitan a moverse sin exigir grandes retos, reparten la actividad turística entre distintos municipios y ponen el foco en el paisaje y los servicios locales.
Y tienen una ventaja difícil de discutir: el clima. Murcia regala muchos días buenos para caminar o pedalear fuera de los meses típicos de vacaciones. Primavera, otoño e incluso invierno se convierten en momentos estupendos para hacerlo, con temperaturas agradables y menos aglomeraciones.
Quizá lo mejor es que no se agotan en una visita. Cada ruta da una excusa distinta para volver: una jornada en bici por el Campo de Cartagena, una salida familiar en Almendricos, un viaje peregrino hacia Caravaca o un paseo entre flores en Cieza.
La Región de Murcia se descubre mejor así: sin correr, con buen tiempo y con tiempo para parar.
Luto y emoción en la subida de la Virgen de Bolnuevo
La muerte del presidente de la asociación que impulsa las fiestas del Milagro marca el traslado de la imagen
El traslado a Mazarrón de la Virgen de Bolnuevo, uno de los actos principales de las fiestas del Milagro, se tiñó este domingo de emoción y luto. El fallecimiento de Gonzalo Contreras Vivancos, Charly, de 61 años, la madrugada del domingo, marcó la romería de subida, desde la ermita de la playa a la iglesia parroquial, una celebración por lo general siempre alegre.
Tampoco faltó en esta ocasión la música de la charanga, pero en el recuerdo de los asistentes siempre estuvo Charly, presidente de la Asociación Cultural Virgen del Milagro y una de las personas que más ha trabajado por el engrandecimiento de estas celebraciones, como recordó el concejal Miguel Ángel Peña. La capilla ardiente se encuentra instalada en el tanatorio Blaya de Mazarrón. El funeral se oficia este lunes, fiesta local por el Día del Milagro, en la iglesia parroquia de San Antonio de Padua, a las 16.30 horas.
Como señal de luto y tristeza, la imagen de la Virgen portó un crespón negro junto a la azucena que luce en su pecho, en recuerdo del prodigio que, según la tradición, obró el 17 de noviembre de 1.585, Cuenta la leyenda que ese día se apareció como una amazona para ahuyentar a los piratas berberiscos que habían desembarcado en la costa. La playa de Bolnuevo que pisó se llenó de esas flores blancas. Otro lazo también negro se colocó en el timón de la barca que sirve de peana a la talla en su trono.
Cientos de vecinos se sumaron al traslado de la imagen hasta Mazarrón. A la salida de la imagen de la ermita de Bolnuevo, los tradicionales trovos que se entonan en honor a la Virgen se convirtieron en un homenaje a Charly. Las voces, cargadas de emoción, se quebraron en algunos momentos. La subida de la Patrona de Bolnuevo se completó sin incidentes y en una mañana marcada por el sol y una temperatura casi primaveral. Como es habitual, la recepción a la talla tuvo como escenario el jardín de la Purísima, donde autoridades y vecinos entonaron cánticos. Después, los romeros trasladaron la imagen hasta la parroquia.
Las fiestas del Milagro arrancaron el viernes con el pregón a cargo de Sonia Yúfera Paredes. A lo largo de toda esta semana se sucederán actividades culturales y actuaciones musicales. Este lunes, a las 12 horas, se oficia la misa de renovación del voto y la ceremonia de la bendición del aceite. A las 19.30 horas será la procesión, desde San Antonio, que finalizará con el cántico del ‘Te Deum’. El día grande llegará el próximo domingo, con la popular romería del Milagro.

