Una avería en todas las sillas anfibias impiden el baño adaptado en Mazarrón
Las personas con movilidad reducida llevan desde principios de julio sin disfrutar de la playa Paseo del Puerto por el estado de estos equipos
En esa lucha de cada verano por huir de las altas temperaturas— cada vez más elevadas— algunos optan por viajar al norte, por salir de las fronteras nacionales para conocer insólitas culturas y otros prefieren buscar en el mar de la Región el ansiado alivio térmico. Pero no es tan idílico como lo habían imaginado. Este es el caso de varios bañistas que han contactado con esta redacción para expresar sus quejas por la rotura de todas las sillas de baño de Mazarrón.
Gema Parra ha venido desde Madrid a Mazarrón para pasar unos días de descanso en la playa. Su madre, Isabel Jiménez Navas —de 78 años— tiene dificultades motrices, por lo que decidieron ir a la costa mazarronera que contaba con el equipo necesario de accesibilidad para permitir su baño. Según Gema Parra, la silla en la playa Paseo del Puerto se encuentra inhabilitada desde el día 4 de julio. “Hemos probado suerte en las otras playas, pero también están rotas”, afirma. La mañana del 9 de julio presentaron una hoja de reclamación en uno de los puestos de la Cruz Roja.
«Hemos probado en las otras playas habilitadas, pero también están rotas», dice una afectada
Algo parecido le ha pasado a Adrián Juárez García, que con su madre, Francisca García Aroca —de similar situación a Jiménez Navas—, visita a menudo Mazarrón durante el verano. En su caso, hicieron una reserva en el ayuntamiento (son gratuitas y suelen ir desde los 40 hasta los 60 minutos de duración). Juárez García se queja de que les han dejado hacer la reserva, a pesar de que las sillas no estaban operativas.
Las sillas anfibias
Novaf, la empresa que vendió la silla del Paseo del Puerto, afirma que las unidades averiadas tienen «dos o tres veranos«. El mantenimiento, según la empresa, depende del uso y muchos otros factores, pero «si alguna pieza se rompe o se pierde, solo tienen que pedirla y en un periodo de entre 24 y 48 horas se les envía». Mencionan que el recambio de las empuñaduras, por ejemplo, solo costaría unos cinco euros.
«Si alguna pieza se rompe o se pierde, solo tienen que pedirla y en un periodo de entre 24 y 48 horas se les envía», según la empresa
Según fuentes consultadas por este periódico las silla que utilizan en la playa Paseo del Puerto, es bastante moderna, pero “es una versión del primer modelo que se comercializó en España” y que fue descartado por tener lagunas de seguridad. Uno de los problemas que señala es que los reposabrazos son móviles, es decir, se pueden bajar estando en el agua. Esto es así porque “hay personas con cierto grado de movilidad que prefieren bajarse de la silla en algunos momentos”. Sin embargo, “es una temeridad”, alguien con discapacidad podría dejar caer uno de los flotadores y tener lugar un accidente. «Existen modelos más seguros y certificados», pero “algunos ayuntamientos priorizan el precio”, dice, “algunos son más empáticos que otros con su gente”, concluye.
Novaf dice contar con un un certificado ISO 9001, estándar internacionalmente reconocido para sistemas de gestión de calidad; y un Marcado CE, certificado que da la Unión Europea a ciertos productos que se comercializan en su mercado interno y que cumplen con la legislación comunitaria sobre salud, seguridad y sostenibilidad.
El Instituto de Turismo realiza una revisión anual de la situación de los servicios y equipamientos adaptados en las principales playas. Los resultados obtenidos son enviados a los ayuntamientos quienes tienen la competencia de mejorar, cuidar y mantener las playas. Según el informe, en el año 2021 habían 32 playas accesibles para personas con discapacidad en la Región de Murcia.
Más de treinta playas murcianas son accesibles a personas con discapacidad
Además de las sillas de baño, la costa mazarronera cuenta con pasarelas que posibilitan a los usuarios un mejor desplazamiento por la arena y con puestos de la Cruz Roja que ofrecen servicio gratuito de baño asistido con especialistas. Esta redacción intentó contactar en reiteradas ocasiones con los responsables del Ayuntamiento para obtener su versión de los hechos, pero no obtuvo respuesta.
Fuente: La Opinión de Murcia

