Los daños en el sitio histórico del Coto Fortuna de Mazarrón llegan al Defensor del Pueblo

Huermur denuncia que Cultura impide el acceso al expediente abierto tras invadir una empresa el recinto protegido para plantar lechugas

Casi diez meses después de que una empresa invadiera el sitio histórico del Coto Fortuna para plantar lechugas, los daños por estos trabajos agrícolas en ese yacimiento minero, explotado desde época romana y protegido como Bien de Interés Cultural (BIC), llegan al Defensor del Pueblo de la mano de Huermur. Dicho colectivo conservacionista registró el pasado miércoles una queja contra la Consejería de Cultura porque le impide personarse en el procedimiento y acceder al expediente abierto por los técnicos a raíz de conocerse los destrozos en el citado sitio histórico.

En su denuncia, amparándose en las leyes de Patrimonio y de Procedimiento Administrativo, Huermur solicita al órgano de supervisión de los derechos fundamentales que inicie una investigación e inste al departamento que dirige Marcos Ortuño a que, «sin más demoras», dé traslado de las actuaciones en marcha. La Consejería guarda silencio, y ayer tampoco respondió a las preguntas de LA VERDAD acerca del expediente abierto.

Permuta de terrenos

La invasión del sitio histórico del Coto Fortuna transcendió a principios del pasado mes de octubre, con una superficie afectada de unas cuatro hectáreas. En todo este tiempo, Agrícola Perichán, la empresa sobre la que se centra la investigación, siempre ha defendido que desconocía que los terrenos en cuestión forman parte de un espacio inventariado y que en el momento en que fue advertida paralizó de inmediato los trabajos. Una inspección posterior, dirigida por técnicos del servicio regional de Patrimonio Histórico, confirmó derribos de elementos catalogados y movimientos de tierra y desbroces dentro del perímetro del bien cultural.

A la espera del resultado de la investigación de la Consejería, el ejecutivo local de Mazarrón negocia con Agrícola Perichán porque el Ayuntamiento quiere hacerse con la propiedad del Coto Fortuna. Los contactos iniciados por el teniente de alcalde de Cultura, Ginés Campillo, se centran en una permuta, y que la empresa ceda los terrenos a cambio de otros de titularidad municipal.