MAZARRÓN RECUERDA A LAS VÍCTIMAS DE LOS ACCIDENTES MINEROS CON UN ACTO INSTITUCIONAL

El Ayuntamiento de Mazarrón mediante la Concejalía de Cultura ha celebrado esta mañana un acto en recuerdo a los mineros fallecidos. Previamente a la Declaración Institucional, celebrada en el entorno de la Plaza del Salitre, se depositaba una corona de laurel para homenajear a todos los mineros del municipio.

El In Memoriam lo iniciaba Francisco Fernández, portavoz de los familiares de antiguos mineros, quien recordaba a los fallecidos en las minas durante el desempeño de su trabajo, a los que enfermaron y fallecieron después a causa de enfermedades pulmonares y a sus familiares. Seguidamente, Francisco Fernández daba paso a la Concejala María Isabel Vivancos: “Quiero hacer extensible este homenaje a todos los mineros de Mazarrón que perdieron la vida a causa de la mina, mineros en el recuerdo y en nuestros pensamientos, porque son historia de nuestro pueblo”.

Seguidamente tomaba la palabra Mariano Guillén Riquelme, cronista oficial de la villa que hacía un repaso histórico por los hechos acontecidos el 16 de febrero del año 1893, la tragedia del Pozo María Elena. “Inesperándamente hubo una invasión de anhídrido carbónico en la mina y la muerte de los mineros se produjo instantantaneamente, los momentos que se vivieron fueron terribles, sus familiares debieron esperar durante dos días delante del pozo hasta que rescataran los cadáveres. El espíritu de este homenaje está fundamentado en recordar a estos trabajadores que ayudaron a construir el futuro de Mazarrón en un momento muy difícil, estos homenajes se deben perpetuar.

Ginés Campillo, Primer Teniente de Alcalde y Concejal de Cultura tomaba la palabra: “El año que viene se cumplen 130 años de esta desgracia y vamos a realizar un homenaje muy importante a esta efeméride para recordar lo que sucedió el 16 de febrero del año 1893 y así conmemorar como se merece a todos los fallecidos en la mina de nuestro municipio.

Para finalizar el acto, Gaspar Miras, Alcalde de Mazarrón recitaba una estrofa de la Elegía a los mineros de Mazarrón de Juan Durán Granados en recuerdo a los que dejaron sus vidas en las “Tumbas de plata”. Seguidamente agradecía la presencia a todos los asistentes y explicaba: “Hoy nos hemos reunido como se acordó por unanimidad en Pleno el 26 de enero del 2016 para recordar a las víctimas en accidentes mineros en el municipio de Mazarrón.” Seguía su intervencíon relatando cómo acontecieron los hechos y finalizaba subrayando el motive del acto: “Hoy estamos aquí para no olvidarles, para recordar a quienes perdieron su vida en los pozos y a sus familias, que sufrieron durante la vida laboral de sus allegados y después con sus enfermedades y la muerte. Estamos aquí, junto al Monumento al Minero para recordar la historia de Mazarrón, para que no se olvide y así mantener vivo el recuerdo de quienes fallecieron en nuestras minas”.

DECLARACIÓN INSTITUCIONAL EN RECUERDO DE LOS MINEROS FALLECIDOS

«Suena la sirena y no es su hora.

Esposas, padres e hijos

Sienten un vuelco en su corazón:

¡Hay que subir al Cabezo de San Cristóbal!

El Ángel de la Muerte ha visitado las minas

A reclamar, con usura, su contribución!

Me permitiréis que empiece estas palabras con esta Elegía a los mineros de Mazarrón de Juan Durán Granados en recuerdo a los que dejaron sus vidas en las “Tumbas de plata”.

Gracias a todos por vuestra asistencia a este acto en recuerdo a los mineros fallecidos… Concejales, Portavoces, Cronista Oficial de la Villa, Mariano Guillén, Francisco Fernández, Portavoz de los

familiares de antiguos mineros y medios de comunicación…

Hoy nos hemos reunido como se acordó por unanimidad en Pleno el 26 de enero del 2016 para recordar a las víctimas en accidentes mineros en el municipio de Mazarrón.

Me gustaría explicar que se eligió el mes de febrero para realizar esta conmemoración dado que el 16 de febrero de 1893 sucedió la mayor tragedia sobrevenida en la minería de Mazarrón.

Como sabéis, fueron 28 los mineros que perdieron la vida en el Pozo de María Elena de la Mina Impensada, que a partir de ese momento empezó a conocerse como el “Pozo de los Muertos”. De todos los infortunios acontecidos en los pozos mineros de nuestro municipio este fue el más catastrófico a lo largo de toda la actividad desarrollada aquí.

La desgracia que sucedió en el Pozo María Elena traspasó nuestras fronteras debido a la magnitud, fallecieron mineros, ingenieros y responsables de la compañía que gestionaba las minas de Mazarrón.

Este infortunio marcó un antes y un después en el desarrollo de nuestro municipio sembrando la consternación en el pueblo. Fueron tantas las pérdidas que los vecinos de Mazarrón vivían en un

sinvivir, pensando en si podría repetirse nuevamente un desastre igual.

Como recogen las crónicas de la época, sucedieron más siniestros, no cesaron las muertes y la mina se fue cobrando muchas más vidas. No sólo a través del duro trabajo en los pozos, también a través de la precariedad laboral, de las enfermedades derivadas de la mina como fue la silicosis y de otras dolencias pulmonares que fueron haciendo mella entre los trabajadores.

Hoy estamos aquí para no olvidarles, para recordar a quienes perdieron su vida en los pozos y a sus familias, que sufrieron durante la vida laboral de sus allegados y después con sus enfermedades y la muerte. Estamos aquí, junto al Monumento al Minero para recordar la historia de Mazarrón, para que no se olvide y así mantener vivo el recuerdo de quienes fallecieron en nuestras minas.

“La mina siempre se cobraba su precio. Quizá de ahí la leyenda de quienes desafiando al peligro se adentraban en las entrañas de la tierra lo hacían sin temor sabiendo que quizá, la muerte, les podría sorprender en cualquier momento”.