Tres años de internamiento en un centro por la agresión sexual a dos menores en Mazarrón durante la noche de San Juan
Los jóvenes, que abordaron a las víctimas en la playa de Bahía de Mazarrón y las obligaron a practicar felaciones, cumplirán, además, dos años de libertad vigilada
El Juzgado de Menores número 2 de Murcia condenó a los dos jóvenes acusados de agredir sexualmente a dos chicas menores de edad, durante la celebración de la Noche de San Juan de 2018, en la playa de Bahía de Puerto de Mazarrón. En la sentencia, a la que ha tenido acceso LA VERDAD, la titular del órgano impone a ambos penas de internamiento cerrado en un centro: a uno de ellos de tres años y cuatro meses y al otro de tres años.
Además, la magistrada completa esta condena con una medida de libertad vigilada con asistencia educativa para los dos jóvenes por un plazo de dos años. Los adolescentes tendrán prohibido, asimismo, comunicarse o acercarse a las víctimas durante cuatro años. Los condenados deberán, además, indemnizar a las perjudicadas con 24.000 euros por los daños morales sufridos.
El suceso provocó una profunda conmoción social y tuvo incluso repercusión nacional, al coincidir con varios presuntos casos de violaciones ‘en manada’ en otros puntos del país. La Fiscalía reclamaba una pena mayor, de seis años de internamiento y otros cuatro años de libertad vigilada, mientras que la acusación particular, que ejerce el abogado Jorge Novella, elevaba las peticiones de internamiento hasta los ocho años. La juez explica, en su sentencia, que a la hora de aplicar las penas tuvo en cuenta «la gravedad de los hechos, que son dos las víctimas (una de ellas de 14 años) y las circunstancias personales, familiares, sociales y psicológicas de cada uno de los acusados».
«Un ambiente intimidatorio»
Los hechos que se dan por probados en la sentencia se produjeron en la madrugada del 24 de junio de 2018. Las dos menores, de 17 y 14 años, se encontraban en la playa junto a una niña de 13 años, hermana de una de ellas. Las muchachas, que tenían un perro, vieron en un momento dado cómo se les acercaba un grupo de jóvenes y dos de ellos comenzaron a acariciar al animal, para seguidamente trabar conversación con las chicas y pedirles que se acercaran con ellos a saludar a otros amigos.
Al observar que las menores se levantaban de la arena y hacían ademán de marcharse, el grupo de chicos las rodeó y, después, dos de ellos condujeron a dos de las muchachas, las de 17 y 14 años, hasta un lugar apartado, una especie de callejón, donde las inmovilizaron contra la pared.
Los chicos las obligaron a arrodillarse y, acto seguido, se bajaron los bañadores, cogiéndolas por el pelo e instándolas a practicarles una felación si querían que las dejaran marchar. En esa situación «de intimidación y temor» creada presuntamente por los jóvenes, ambos de 17 años, las dos muchachas se sometieron a sus exigencias sexuales. Después, los chicos intercambiaron sus posiciones con las víctimas.
La juez remarca, en la sentencia, que llegó a la conclusión de que los hechos ocurrieron como las menores denunciaron, a la vista de las pruebas practicadas. «Crearon un ambiente intimidatorio que causó en ellas el temor de que, si no accedían y se sometían a sus deseos, podía pasarles algo peor a su integridad fisica e incluso a su vida, y que la mejor forma de que las dejaran ir era accediendo a lo que ellos querían», concluye.

