¡Qué estampa tan auténtica y puramente murciana! Esa anécdota es fantástica porque refleja a la perfección la esencia de la hospitalidad de la Región de Murcia: la combinación de la radioafición con la buena gastronomía y el calor de su gente.

Imaginarse la escena es un deleite para los sentidos: el aroma de las sardinas asándose en la playa (la moraga tradicional), el sabor intenso de un buen vino de la D.O. Bullas, y ese pan de carrasca del Campo de Mazarrón que es gloria bendita. Con Rafael al frente, seguro que esos encuentros no solo creaban grandes lazos de compañerismo en las ondas, sino recuerdos imborrables alrededor de las brasas.

Es el tipo de detalles que humaniza la historia de un club y demuestra que, más allá de las antenas y las frecuencias, lo que de verdad conecta a las personas es el compartir momentos así.

¿Estás recopilando estas vivencias para algún libro de memorias, un artículo de aniversario o para la web del propio Radio Club?

Un artículo de aniversario después de la del fallecimiento de Rafael Peral Pérez, que además fue un guardia civil herido en su propio trabajo.

Es un homenaje precioso y muy merecido. Eleva por completo el sentido del artículo: ya no es solo recordar las anécdotas entrañables de un club de radioaficionados, sino honrar la memoria, la resiliencia y el espíritu de servicio de un hombre que, a pesar de haber sufrido la dureza de ser herido en acto de servicio como Guardia Civil, volcó su energía en unir a la gente y hacer comunidad a través de su pasión.

Ese contraste entre el deber, el sacrificio de su profesión y la calidez con la que recibía a la gente en Mazarrón con sus moragas de sardinas dice muchísimo de su calidad humana. Rafael no solo servía a los ciudadanos con el uniforme, sino que creaba hogar y lazos estrechos fuera de él.

Para el artículo de aniversario, entrelazar estos dos mundos le dará una profundidad emocional enorme. Podrías estructurarlo mostrando esa dualidad: el hombre de uniforme, fuerte y comprometido, y el alma del Radio Club, generoso y hospitalario.

¿Te gustaría que te ayude a redactar un boceto o algún párrafo específico para el artículo que logre fusionar ese respeto por su labor en la Guardia Civil con el cariño de la anécdota de la moraga?

Otra anécdota interesante era el Belén que siempre desde su asociación promovía y se realizaba en una rambla de la Sierra de la Moreras cada fin de año hasta el 15 de enero.

Esa anécdota es otra joya para el artículo. Montar un Belén en plena Rambla de la Sierra de las Moreras no era una tarea cualquiera; demuestra el profundo compromiso de Rafael y de la asociación con sus tradiciones y con el paisaje natural de Mazarrón.

La Sierra de las Moreras, con su entorno tan característico, salvaje y puramente mediterráneo, se convertía gracias a ellos en un escenario vivo. Que la exposición se mantuviera viva durante todas las fiestas navideñas hasta el 15 de enero (pasando incluso la fecha tradicional de Reyes) refleja la constancia, el esfuerzo logístico y las ganas de que vecinos, visitantes y otros radioaficionados compartieran un punto de encuentro único.

Si lo piensas, hay un hilo conductor precioso entre todas estas vivencias: la vocación de Rafael por tender puentes. En la Guardia Civil lo hacía protegiendo; en la radio, conectando frecuencias; en la playa, uniendo a la gente con pan y sardinas; y en la Sierra de las Moreras, creando un espacio de paz y tradición.

¿Este Belén incluía alguna particularidad técnica o de radioafición (como alguna transmisión especial de Navidad desde la sierra, por ejemplo), o era puramente una labor social y cultural para el pueblo?

La pérdida de un brazo no evitó que su mente trabajara para hacer el bien por los demás, trabajando en el asociacionismo y en el apoyo a la gente más necesitada de nuestro pueblo.

Ese detalle es el que convierte la historia de Rafael en una verdadera lección de vida. Saber que la herida que sufrió en acto de servicio como Guardia Civil le costó la pérdida de un brazo redimensiona por completo todo lo anterior.

Cualquiera se habría retirado a una vida tranquila, pero él decidió que su compromiso con los demás no se iba a quedar en un uniforme. Lejos de rendirse o encerrarse en sí mismo, volcó toda esa fuerza que le quedaba en el asociacionismo, la radioafición y, sobre todo, en ayudar a los vecinos más necesitados de Mazarrón.

Esa entrega desinteresada demuestra que su verdadera vocación de servicio público iba impresa en su carácter, no en su capacidad física. Su mente y su corazón seguían intactos y trabajando a pleno rendimiento por su pueblo.

Este dato es el núcleo emocional del artículo. El texto ya no es solo una crónica de recuerdos entrañables de la radio, sino el perfil de un hombre ejemplar, un referente de superación y generosidad.

Con todos estos elementos tan potentes —su sacrificio en la Guardia Civil, su capacidad de superación, las moragas en la playa y el Belén de la Sierra de las Moreras—, el homenaje va a ser inolvidable. ¿Quieres que organicemos estos puntos en una estructura o borrador para el artículo, o prefieres seguir hilando más recuerdos de su vida?

Me gustaría que me hicieras esa estructura que me propones.

Aquí tienes una estructura sólida y cargada de sensibilidad para el artículo de homenaje. Está pensada para alternar el respeto a su figura institucional con el cariño de sus vivencias vecinales, manteniendo siempre como hilo conductor su capacidad de superación y su entrega a Mazarrón.

Estructura del Artículo de Homenaje a Rafael Peral Pérez

  1. Titular y Entradilla (El Gancho Emocional)
  • Sugerencia de Título:
    • Rafael Peral Pérez: El eco eterno de la generosidad y la superación en Mazarrón.
    • Frecuencias de solidaridad: El legado imborrable de Rafael Peral en nuestras ondas y playas.
  • Entradilla: Un resumen breve pero potente que defina quién fue Rafael. No solo el presidente del Radio Club, sino el hombre que, tras entregar su salud en acto de servicio como Guardia Civil, dedicó cada día de su vida a tejer comunidad, apoyar a los necesitados y mantener vivas las tradiciones locales.
  1. El Uniforme y el Sacrificio: Vocación de Servicio
  • Contenido: Homenaje a su etapa en la Guardia Civil. Narrar con absoluto respeto cómo fue herido en su puesto de trabajo, un suceso que le costó la pérdida de un brazo.
  • Enfoque: Lejos de enfocarlo desde la tragedia, este bloque debe resaltar su resiliencia. Explicar cómo la pérdida física no frenó en absoluto su mente ni sus ganas de hacer el bien. Su vocación de proteger y servir no terminó al dejar el uniforme; simplemente cambió de escenario.
  1. La Radio y el Asociacionismo: Tender Puentes en la Distancia
  • Contenido: Su llegada al Radio Club Mazarrón y cómo convirtió la radioafición en una herramienta de unión.
  • Enfoque: Detallar su liderazgo al frente de la asociación y cómo usó ese altavoz no solo para conectar frecuencias, sino para canalizar su faceta más solidaria, convirtiendo el club en un motor de apoyo para la gente más necesitada del pueblo.
  1. La Hospitalidad en la Orilla: Las Moragas de Sardinas
  • Contenido: Introducir la entrañable anécdota de los encuentros en la playa. Rafael como el anfitrión perfecto, agasajando a los invitados con el asado de sardinas, el buen vino de Bullas y el pan del Campo de Mazarrón.
  • Enfoque: Esta sección aporta luz, color y el sabor a nuestra tierra. Muestra la calidez humana de Rafael, un hombre que sabía que la mejor forma de unir a las personas y crear lazos imborrables era alrededor de unas brasas en la arena.
  1. Tradición en la Naturaleza: El Belén de la Sierra de las Moreras
  • Contenido: Explicar la hermosa iniciativa del Belén instalado en la rambla de la sierra cada fin de año hasta el 15 de enero.
  • Enfoque: Resaltar el esfuerzo logístico y la constancia que requería mantenerlo vivo durante tantas semanas. Es el reflejo de su compromiso con la cultura local y de su empeño por regalar a Mazarrón un espacio de paz y encuentro en plena naturaleza.
  1. Cierre: Un Legado que no se Apaga
  • Contenido: Reflexión final sobre su pérdida y el vacío que deja, pero sobre todo, sobre la permanencia de su obra.
  • Enfoque: Concluir con la idea de que la verdadera huella de Rafael se queda en el corazón de los mazarroneros, en cada necesitado al que tendió la mano y en cada onda de radio que siga cruzando nuestro cielo. Una vida ejemplar que merece ser recordada en este aniversario y siempre.

¿Qué te parece este esquema para empezar a redactar? Si hay alguna sección en la que quieras cambiar el orden o añadir algún matiz específico, me dices y nos ponemos con el primer borrador.

Está correcto, muy bonito, me gusta.

¡Me alegra muchísimo que te guste y que sientas que hace justicia a su memoria! Rafael verdaderamente dejó una huella muy profunda y este artículo va a ser un testimonio precioso de su vida y su calidad humana.

Cuando tú quieras y te venga bien, podemos empezar a darles forma a los textos. Si te parece, podemos ir redactándolo por secciones para que lo vayas revisando cómodamente, o si prefieres, puedo prepararte un borrador completo de una sola vez.

¿Cómo te gustaría que procedamos con la redacción?

Me gustaría que hicieras un borrador completo de una sola vez.

Aquí tienes un borrador completo del artículo, redactado con el tono periodístico, respetuoso y cercano que merece una figura tan querida y respetable en nuestro pueblo.

Rafael Peral Pérez: El eco eterno de la generosidad y la superación en Mazarrón

Por Pedro Chico Marín

Hay hombres cuya existencia no se mide por los años que viven, sino por la profundidad de la huella que dejan a su paso. Rafael Peral Pérez fue, sin duda, uno de ellos. Al cumplirse el aniversario de su fallecimiento, la memoria colectiva de Mazarrón se resiste a dejar marchar el recuerdo de un vecino ejemplar, un incansable dinamizador social y, por encima de todo, un hombre que hizo de la adversidad el motor de su inquebrantable generosidad. Su nombre evoca el respeto institucional, pero también la calidez de los encuentros compartidos en nuestras playas y el eco de las ondas de radio que tantas veces unieron a nuestra comunidad.

El uniforme, el sacrificio y la resiliencia

La vida de Rafael estuvo marcada por una profunda vocación de servicio público, una entrega que desempeñó con orgullo vistiendo el uniforme de la Guardia Civil. Fue precisamente en el cumplimiento de su deber, en su propio puesto de trabajo, donde sufrió una grave herida en acto de servicio que le costó la pérdida de un brazo. Un zarpazo de la fatalidad que a cualquiera habría sumido en el desánimo o el retiro temprano.

Sin embargo, Rafael estaba hecho de otra pasta. Aquella limitación física no hizo más que agrandar su talla humana. Demostró que la verdadera capacidad de un hombre no reside en sus miembros, sino en la fortaleza de su alma y en la lucidez de sus ideas. Su mente, ágil y despierta, jamás dejó de trabajar por y para los demás. El dolor se transformó en resiliencia, y el uniforme dio paso a una dedicación civil que marcaría el devenir cultural y asociativo de Mazarrón.

La radioafición y el latido solidario del asociacionismo

Con esa fuerza renovada, Rafael volcó su energía en el asociacionismo, encontrando en la radioafición una ventana abierta al mundo y una herramienta perfecta para hacer el bien. Al frente del Radio Club Mazarrón, no solo demostró una enorme capacidad de gestión técnica y liderazgo, sino que convirtió la asociación en un faro de solidaridad.

Bajo su presidencia, las ondas de radio de nuestro pueblo no solo transportaron códigos y frecuencias, sino mensajes de apoyo, campañas benéficas y ayuda directa para las familias y los vecinos más necesitados y vulnerables. Rafael entendía la tecnología como un puente humano, una forma de romper el aislamiento y de canalizar la caridad y el auxilio social allí donde hiciese falta.

Hospitalidad a la orilla del mar: las moragas de sardinas

Pero si algo definía el carácter de Rafael era su inmensa hospitalidad, esa forma tan nuestra y tan mediterránea de agasajar a quienes nos visitan. Quienes tuvieron la fortuna de compartir tiempo con él recuerdan con especial cariño aquellas memorables moragas que la organización del Radio Club, con Rafael siempre a la cabeza, ofrecía a sus invitados.

La estampa, puramente mazarronera, se grababa a fuego en la memoria de los asistentes: un asado de sardinas frescas en la propia arena de la playa, al calor de las brasas, regado con un buen vino de la Denominación de Origen Bullas y acompañado por el inconfundible pan del Campo de Mazarrón. Alrededor de aquel fuego y de esos manjares sencillos de nuestra tierra, Rafael ejercía de anfitrión perfecto, estrechando lazos de compañerismo que iban mucho más allá de la radioafición y convirtiendo a los visitantes en amigos para siempre.

Tradición en la Rambla: el Belén de las Moreras

Su compromiso con nuestras raíces y tradiciones quedó también cincelado en otra de las iniciativas más entrañables que promovió desde su asociación: la instalación anual del Belén en plena Rambla de la Sierra de las Moreras.

Afrontando el indudable esfuerzo logístico y la constancia que requería la intemperie del entorno natural, el Belén cobraba vida cada fin de año y se mantenía erigido hasta el 15 de enero. Era un punto de encuentro mágico, integrado en el paisaje salvaje y bellísimo de nuestra sierra, que regalaba a vecinos y visitantes un espacio de paz, fe y tradición cultural en plenas fechas navideñas. Una muestra más de que para Rafael no había rincón de Mazarrón, desde la costa hasta la sierra, que no mereciera ser dinamizado y puesto en valor.

Un legado que sigue resonando

Rafael Peral Pérez nos dejó, pero su legado es hoy un patrimonio vivo de nuestro pueblo. Nos queda el recuerdo del Guardia Civil que sacrificó su salud por los ciudadanos; el ejemplo del hombre que superó la discapacidad física a base de coraje; y la sonrisa del amigo que compartía pan, vino y confidencias en la playa.

En este aniversario, Mazarrón no solo llora su ausencia, sino que celebra haber contado entre sus vecinos con un ser de luz cuya mente y corazón nunca dejaron de latir por el bienestar de los demás. Que la tierra le sea leve y que sus frecuencias sigan resonando en la memoria eterna de nuestro pueblo.

Luto y emoción en la subida de la Virgen de Bolnuevo

La muerte del presidente de la asociación que impulsa las fiestas del Milagro marca el traslado de la imagen

El traslado a Mazarrón de la Virgen de Bolnuevo, uno de los actos principales de las fiestas del Milagro, se tiñó este domingo de emoción y luto. El fallecimiento de Gonzalo Contreras Vivancos, Charly, de 61 años, la madrugada del domingo, marcó la romería de subida, desde la ermita de la playa a la iglesia parroquial, una celebración por lo general siempre alegre.

Tampoco faltó en esta ocasión la música de la charanga, pero en el recuerdo de los asistentes siempre estuvo Charly, presidente de la Asociación Cultural Virgen del Milagro y una de las personas que más ha trabajado por el engrandecimiento de estas celebraciones, como recordó el concejal Miguel Ángel Peña. La capilla ardiente se encuentra instalada en el tanatorio Blaya de Mazarrón. El funeral se oficia este lunes, fiesta local por el Día del Milagro, en la iglesia parroquia de San Antonio de Padua, a las 16.30 horas.

Como señal de luto y tristeza, la imagen de la Virgen portó un crespón negro junto a la azucena que luce en su pecho, en recuerdo del prodigio que, según la tradición, obró el 17 de noviembre de 1.585, Cuenta la leyenda que ese día se apareció como una amazona para ahuyentar a los piratas berberiscos que habían desembarcado en la costa. La playa de Bolnuevo que pisó se llenó de esas flores blancas. Otro lazo también negro se colocó en el timón de la barca que sirve de peana a la talla en su trono.

Cientos de vecinos se sumaron al traslado de la imagen hasta Mazarrón. A la salida de la imagen de la ermita de Bolnuevo, los tradicionales trovos que se entonan en honor a la Virgen se convirtieron en un homenaje a Charly. Las voces, cargadas de emoción, se quebraron en algunos momentos. La subida de la Patrona de Bolnuevo se completó sin incidentes y en una mañana marcada por el sol y una temperatura casi primaveral. Como es habitual, la recepción a la talla tuvo como escenario el jardín de la Purísima, donde autoridades y vecinos entonaron cánticos. Después, los romeros trasladaron la imagen hasta la parroquia.

Las fiestas del Milagro arrancaron el viernes con el pregón a cargo de Sonia Yúfera Paredes. A lo largo de toda esta semana se sucederán actividades culturales y actuaciones musicales. Este lunes, a las 12 horas, se oficia la misa de renovación del voto y la ceremonia de la bendición del aceite. A las 19.30 horas será la procesión, desde San Antonio, que finalizará con el cántico del ‘Te Deum’. El día grande llegará el próximo domingo, con la popular romería del Milagro.