Un gol de estrategia deshace el buen trabajo del Mazarrón
El Mazarrón, dirigido por Keni, fue claramente superior a lo largo del encuentro, pero el Minerva se impuso con un gol de estrategia el pasado domingo.
Tarde de cielo plomizo y amenaza constante de lluvia el pasado domingo en Mazarrón. La memoria meteorológica del fin de semana aún estaba muy viva en el municipio: el viernes 2 de octubre, la Aemet había elevado a aviso rojo el nivel de alerta por lluvias y tormentas ante el riesgo de acumular hasta 60 litros por metro cuadrado en una hora, manteniéndolo vigente hasta las 17:59 horas para pasar posteriormente a naranja hasta las 19:59 y a amarillo hasta medianoche.
Con esos antecedentes, la opción de que descargara una fuerte precipitación a partir de las cinco y media de la tarde —hora a la que comenzaba el encuentro— era muy real, en un escenario calcado a la tromba sufrida el pasado 12 de abril de este mismo año frente al ya desaparecido El Palmar CF.
Bajo esa constante incertidumbre en el cielo arrancó el duelo correspondiente a la jornada 5 en el Grupo XIII de Tercera Federación entre el Mazarrón Fútbol Club y la Sociedad Fomento y Cultura Minerva, marcado de lleno por las urgencias clasificatorias.
Tras cuatro jornadas disputadas, el conjunto de Alumbres se presentaba en la duodécima posición, mientras que los locales ocupaban el penúltimo escalón con un solo punto, superando únicamente a un CD Algar que hasta entonces contaba sus compromisos por derrotas. Sin embargo, el triunfo cosechado esa misma mañana por los algareños frente al FC Cartagena B volteó el escenario antes de saltar al verde: el cuadro mazarronero inició el choque como farolillo rojo de la tabla.
Homenaje al capitán Salchi Taborda
Antes del pitido inicial, los prolegómenos dejaron un sentido homenaje sobre el césped a una figura emblemática de la entidad: su capitán, el colombiano Julián ‘Salchi’ Taborda. La directiva reconoció la trayectoria de una leyenda viva del club que, el pasado 20 de septiembre frente al Atlético Santa Cruz, alcanzaba la cifra redonda de 150 partidos oficiales. Taborda recibió una camiseta conmemorativa con el dorsal de la efeméride antes de afrontar una tarde en la que cumplía ya su encuentro número 152 con la zamarra roja.
Asedio rojo y tensión en la grada
El encuentro arrancó con ambos conjuntos tanteándose mediante envíos laterales al área, aunque sin llegar a inquietar a las respectivas zagas. Desde los primeros compases, el ambiente en la grada reflejó la tensión clasificatoria: el sector de animación local entonó cánticos de «Keni dimisión», señalando directamente al técnico de la entidad mazarronera.
Sobre el césped, la respuesta no tardó en llegar, y a los cinco minutos el cuadro anfitrión fue el primero en probar fortuna mediante un disparo con la pierna derecha que se marchó sin consecuencias para el marco visitante.
El asedio inicial continuó poco después. Papi, el más activo de los hombres de rojo, probó con un disparo mordido que, tras tocar en un rival, la zaga visitante terminó despejando cuando el balón iba a entrar. A continuación, en el minuto 8 del encuentro, el lateral izquierdo Gato ejecutó un tiro que detuvo el veterano guardameta de 35 años, Carlos Molina.
El centrocampista Salchi Taborda asumió el protagonismo del choque con una actuación omnipresente: por sus botas pasó todo el juego del Mazarrón, apareciendo tanto por el centro como por banda, ordenando al equipo, construyendo desde atrás, centrando y ejecutando las faltas. En ese entramado se sumó la actividad desde el costado izquierdo del argentino Gato, compenetrado tanto con la referencia ofensiva de Papi y Arturo como con el propio Taborda en la medular.
Atrás, la defensa del conjunto local no concedió opciones de penetración en el área al Minerva, sostenida por un sobresaliente Víctor Casanovas. El central de 19 años sostuvo ese rendimiento durante todo el primer acto, dominando el juego aéreo y marcando la salida limpia del balón desde campo propio.
Los primeros quince minutos fueron de claro dominio del Tomate Mecánico, con un Minerva al que apenas le duraba el esférico y que se mostraba incapaz de trenzar jugadas con provecho. Sin embargo, las aproximaciones locales que al inicio se traducían en remates dejaron de ver portería, reduciéndose a llegadas sin fruto. En el minuto 20, un envío peligroso de los hombres de rojo al área fue despejado por la zaga visitante a saque de esquina, reactivando un choque que parecía atascado. En el cobro de ese córner, Papi recogió el cuero en la frontal del área y ensayó un disparo que fue directo a las manos del cancerbero.
El Mazarrón mantenía una presión eficaz sobre la salida de balón del conjunto alumbreño. No obstante, el Minerva dio su primer aviso mediante un pase frontal dirigido hacia el delantero Josema, aunque el guardameta local, Simón Ballester, estuvo muy atento para anticiparse y atrapar el cuero. Taborda probó fortuna colgando varios balones al área, pero la escuadra de Keni no lograba traducirlos en ocasiones claras.
Entretanto, Papi continuaba con su exhibición particular: bajaba a recibir, subía, construía juego desde atrás e intervenía en varios remates durante este primer acto, consolidándose como el jugador más destacado del choque en la primera parte junto al capitán cafetero. El propio Papi protagonizó una acción individual que culminó dentro del área con una cesión hacia la izquierda para Arturo, quien no pudo aprovechar la oportunidad.
Polémica y asedio del homenajeado capitán
Pasada la media hora, Taborda habilitó a Papi dejándolo solo frente a Carlos Molina en una acción desarrollada en el pico izquierdo del área, pero el guardameta visitante logró detener el remate. La jugada polémica del primer acto llegó de la mano de David Alhama. Tras permanecer un minuto fuera del terreno de juego en aplicación de la nueva normativa de la IFAB al haber recibido asistencia médica, el futbolista reingresó al césped e inmediatamente volvió a dejarse caer de forma deliberada. El colegiado interpretó la acción como una maniobra para perder tiempo y desconcentrar al Mazarrón, que se disponía a ejecutar un saque de esquina, y castigó la infracción mostrándole la cartulina amarilla en el minuto 36.
En el saque de esquina ejecutado por Gato, Ardil se encontró con el cuero en boca de gol, pero el esférico rebotó de forma imprevista en su cabeza y terminó marchándose desviado.
A renglón seguido, Salchi Taborda encadenó tres ocasiones manifiestas consecutivas. La primera llegó en el minuto 40, cuando cazó un balón en la frontal del área y lo envió fuera para su propio lamento. Poco después, en la segunda aproximación, un centro servido desde la banda derecha fue a parar directo a su cabeza para que conectara un remate que se marchó desviado. Por último, en la más peligrosa de la serie, el exfutbolista del Real Burgos armó el disparo desde la medialuna, obligando al meta cartagenero a lucirse con una gran estirada hacia su lado izquierdo para enviar el balón a saque de esquina.
Llegaba el descanso sin goles en el electrónico. Con el infortunio de cara a portería para arder la mecha, volvían en esos minutos de parón los cánticos de la grada de animación mazarronera pidiendo la dimisión del entrenador salmantino, más alto aún.
Reacción alumbreña
El segundo acto comenzó con la mordiente en ciernes del conjunto local. En una de sus primeras internadas, Papi provocó la cartulina amarilla para Fernando Naranjo —quien había ingresado al terreno de juego en sustitución de Alhama, protagonista de la controvertida acción de la primera mitad— al forzar una falta peligrosa en las inmediaciones del pico izquierdo del área. El libre directo lo ejecutó una vez más el capitán colombiano, Salchi Taborda, aunque su disparo se marchó por encima del travesaño.
Sin embargo, el cuadro que toma el nombre de la diosa romana de la sabiduría no tardó en reaccionar, encontrando los espacios y las ocasiones que se le habían negado durante los primeros 45 minutos. Tras una recuperación de Cristo Martín, veterano curtido en mil batallas y con pasado en Segunda División en las filas del CD Tenerife, el balón llegó a los pies de Ángel Boluda, quien dribló a un defensor y estrelló el esférico en la cruceta en el minuto 50, metiendo un gran susto en el cuerpo a la parroquia mazarronera.
El partido dejó de tener color rojo para entrar en una fase sin dueño, marcada por constantes pérdidas y recuperaciones en la medular de ambos bandos y tímidas tentativas del Mazarrón que no llegaron a inquietar la meta rival.
Oscilando la hora de juego, Josema dispuso de otra ocasión clarísima para los pupilos de Raúl Guillén, pero Ballester aguantó el tipo delante de su lanzamiento para desviarlo con las piernas.
El cielo seguía encapotado sin descargar lluvia, del mismo modo que sobre el terreno de juego tampoco terminaban de caer los goles. En el minuto 63, el conjunto azulgrana —que en esta cita vistió de negro— dispuso de otra gran ocasión de peligro: un remate de cabeza en el área pequeña en el que un jugador visitante, completamente solo ante el portero, mandó de forma incomprensible un testarazo que no terminó ni saliendo por la línea de fondo.
En el minuto 65, otra falta ejecutada por Taborda terminó en las manos de Molina, mientras desde la grada empezaba a palparse que la ansiedad de su querido Mazarrón por inaugurar el marcador llegaba antes que el propio chaparrón.
Dentro ya de los últimos veinte minutos del tiempo reglamentario, el Mazarrón gozó de su mejor oportunidad en este segundo acto. Al delantero centro, Arturo, le cayó un balón prácticamente perfecto en el área, dribló con calidad a Molina y, algo escorado y con su pierna zurda —la menos hábil—, sacó un disparo que ni siquiera terminó en saque de puerta.
La pizarra, decisiva
Cristo Martín estaba completando desde la medular una sobresaliente segunda mitad, discutiéndole el trono del círculo central al mismísimo Taborda. Por las botas del tinerfeño de 39 años, el juego visitante se transformaba en sosiego y criterio.
Otro aviso del Minerva en el último cuarto de hora de choque, tras una pared entre Hicham y Adnan Guimimi que culminó con disparo de este último, evidenció que los de Alumbres le habían cogido por completo el pulso a la zaga local.
Poco después, una nueva internada de Hicham, a quien se le notaba la frescura de llevar pocos minutos sobre el verde, provocó una falta peligrosísima en la frontal del área que le costó la cartulina amarilla al central David Jiménez.
Ahí llegó la jugada clave del encuentro. Haciendo honor al célebre refrán de que «gallina vieja hace buen caldo», Cristo Martín asumió la responsabilidad del libre directo. Ante una pobladísima barrera del Mazarrón —que incluía a un futbolista tendido sobre el césped para evitar el tiro raso del veterano canario—, el mediocentro ejecutó una acción claramente ensayada: filtró el esférico a la derecha de la barrera para habilitar completamente solo a Adnan Guimimi, quien, sin pensárselo dos veces, cruzó el balón al segundo palo para batir a Simón Ballester y subir el 0-1 al electrónico en el minuto 79.
Los gestos de desolación eran palpables en el Pedro Méndez: el cuadro local no solo no había logrado perforar la red tras acumular numerosas ocasiones, sino que encajaba el tanto definitivo mediante una jugada de auténtica pillería profesional, multiplicando una frustración mayúscula en la grada.
Impotencia final
Con el estadio enmudecido tras el saque de centro, el Mazarrón se volcó por completo al ataque. El cuadro local pasó a ser dueño y señor de la posesión y de las llegadas al área rival, frente a un Minerva totalmente replegado que aguardaba agazapado una contra con la que rematar la faena.
La ansiedad se acrecentaba aún más de cara a portería. Josemi, que entró al campo apenas unos instantes antes del gol, probaba con todo a su favor un disparo de volea ante un Molina que, perfectamente colocado bajo el marco, no tuvo ni que usar las manos para frenar el esférico.
Ni con la entrada de Ángel para formar dupla ofensiva con Arturo, el cuadro local logró perforar las mallas del Minerva. Entretanto, desde la grada volvieron a arreciar los cánticos en contra del técnico local.
Rozando ya el final de los 90 minutos reglamentarios, llegó otra clara ocasión tras un envío de Laosa desde el costado diestro directo a la testa de Arturo, cuyo remate acabó marchándose muy por encima del travesaño. El ariete cartagenero definitivamente no tuvo su día de cara a puerta, y su equipo, tampoco.
Para el pitido final, la lluvia ya se había presentado y, apenas unos minutos después, descargó la tromba de agua que tanto se temía durante el enfrentamiento.
Un chaparrón que parecía presentarse a propósito como una dura metáfora del sentir del club del Bajo Guadalentín y de su afición tras lo vivido sobre el césped: una tarde en la que nada de lo que tenía que salir bien salió y donde, en el único despiste defensivo, llegó el castigo en forma de jarro de agua fría.
Se consumaba por completo la condición de colista para el conjunto de Keni. Ni siquiera completando una actuación muy seria —en un guion prácticamente calcado al que vivió la semana anterior su vecino municipal, el Bala Azul, frente al Alcantarilla, con idéntico desenlace—, el cuadro local fue capaz de puntuar. Tras este tropiezo, los del interior se quedan como el único equipo del grupo sin vencer junto al Águilas B, que curiosamente cuenta todos sus compromisos por empates y aún no conoce la derrota.
La permanencia queda fijada a cuatro puntos para un Mazarrón que en la próxima jornada visitará al UCAM Murcia B, décimo clasificado.
Entretanto, la euforia se desata en el bando visitante: el Minerva escala hasta la séptima plaza tras este importantísimo triunfo y empata a puntos con la zona de promoción de ascenso, delimitada actualmente por el Atlético Pulpileño.
Luto y emoción en la subida de la Virgen de Bolnuevo
La muerte del presidente de la asociación que impulsa las fiestas del Milagro marca el traslado de la imagen
El traslado a Mazarrón de la Virgen de Bolnuevo, uno de los actos principales de las fiestas del Milagro, se tiñó este domingo de emoción y luto. El fallecimiento de Gonzalo Contreras Vivancos, Charly, de 61 años, la madrugada del domingo, marcó la romería de subida, desde la ermita de la playa a la iglesia parroquial, una celebración por lo general siempre alegre.
Tampoco faltó en esta ocasión la música de la charanga, pero en el recuerdo de los asistentes siempre estuvo Charly, presidente de la Asociación Cultural Virgen del Milagro y una de las personas que más ha trabajado por el engrandecimiento de estas celebraciones, como recordó el concejal Miguel Ángel Peña. La capilla ardiente se encuentra instalada en el tanatorio Blaya de Mazarrón. El funeral se oficia este lunes, fiesta local por el Día del Milagro, en la iglesia parroquia de San Antonio de Padua, a las 16.30 horas.
Como señal de luto y tristeza, la imagen de la Virgen portó un crespón negro junto a la azucena que luce en su pecho, en recuerdo del prodigio que, según la tradición, obró el 17 de noviembre de 1.585, Cuenta la leyenda que ese día se apareció como una amazona para ahuyentar a los piratas berberiscos que habían desembarcado en la costa. La playa de Bolnuevo que pisó se llenó de esas flores blancas. Otro lazo también negro se colocó en el timón de la barca que sirve de peana a la talla en su trono.
Cientos de vecinos se sumaron al traslado de la imagen hasta Mazarrón. A la salida de la imagen de la ermita de Bolnuevo, los tradicionales trovos que se entonan en honor a la Virgen se convirtieron en un homenaje a Charly. Las voces, cargadas de emoción, se quebraron en algunos momentos. La subida de la Patrona de Bolnuevo se completó sin incidentes y en una mañana marcada por el sol y una temperatura casi primaveral. Como es habitual, la recepción a la talla tuvo como escenario el jardín de la Purísima, donde autoridades y vecinos entonaron cánticos. Después, los romeros trasladaron la imagen hasta la parroquia.
Las fiestas del Milagro arrancaron el viernes con el pregón a cargo de Sonia Yúfera Paredes. A lo largo de toda esta semana se sucederán actividades culturales y actuaciones musicales. Este lunes, a las 12 horas, se oficia la misa de renovación del voto y la ceremonia de la bendición del aceite. A las 19.30 horas será la procesión, desde San Antonio, que finalizará con el cántico del ‘Te Deum’. El día grande llegará el próximo domingo, con la popular romería del Milagro.

