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Mover la pesca y coordinar el litoral para proteger tiburones y rayas

Un estudio del Instituto Español de Oceanografía identifica puntos calientes de estas especies en Cabo de Palos y Mazarrón

La gestión de los tiburones y las rayas en el Mediterráneo ya no se plantea solo en términos de protección, sino de cómo compatibilizarla con la actividad pesquera. Los nuevos datos científicos apuntan a que la clave no está tanto en prohibir como en saber dónde, cuándo y cómo faenar para reducir las capturas accidentales sin poner en riesgo la economía de las cofradías.

La investigadora del Instituto Español de Oceanografía Elena Barcala explica a La Opinión que el objetivo último del proyecto Tirraqui (presentado esta semana en Cartagena) no es solo describir la distribución de los elasmobranquios, sino ofrecer «datos científicos que respalden medidas de gestión» útiles tanto para la administración como para el propio sector. Los mapas de puntos calientes permiten sugerir desplazamientos de la actividad hacia zonas menos sensibles y disminuir el impacto sobre ejemplares juveniles y reproductores.

En la costa murciana, los resultados dibujan un escenario especialmente relevante. La estrechez de la plataforma continental frente al Escarpe de Mazarrón concentra poblaciones demersales con individuos en distintas fases vitales. Entre Cabo de Palos y el entorno del Mar Menor se han detectado áreas de cría y presencia de especies vulnerables. «Son zonas de concentración importantes, incluso con distintas etapas del ciclo», indicó. También se han identificado dos áreas ISRA, es decir, áreas marinas clave identificadas científicamente como vitales para la supervivencia de tiburones, rayas y quimeras.

«No se trata de demonizar al sector; hablamos de redistribuir el esfuerzo pesquero»

Elena Barcala

— Investigadora del IEO

El análisis de las artes confirma que el arrastre tiene un impacto generalizado sobre las especies de fondo, mientras que, entre las artes menores, el trasmallo presenta mayor probabilidad de interacción. Barcala insistió en la necesidad de interpretar estos datos con cautela: «No se trata de demonizar al sector». El enfoque pasa por redistribuir el esfuerzo pesquero y ajustar la actividad en espacio y tiempo, no por imponer cambios inviables en los aparejos.

Esa redistribución podría traducirse en orientar las faenas hacia áreas con menor presencia de ejemplares sensibles y evitar periodos de alta concentración. «No hablamos de prohibir, sino de pescar en otro sitio o en otro momento», aclaró. Es más, puede ser algo positivo. En un contexto de reducción de días de mar y mayor presión normativa, la cartografía biológica ofrece a las cofradías argumentos técnicos para negociar medidas más flexibles y adaptadas a la realidad del caladero.

Talleres para liberar a las especies a bordo

El proyecto ha desarrollado además un protocolo de liberación a bordo. Entre otras cosas, se recomienda cortar el sedal antes de subir al animal en el palangre, usar sacos de descarga en el arrastre para evitar caídas desde altura y no sujetar a los ejemplares por la cola. «Son medidas sencillas que reducen lesiones internas y aumentan la supervivencia», explicó. Las cofradías murcianas y alicantinas han participado en talleres y embarques, con una respuesta que la investigadora calificó de positiva pese a las dificultades derivadas de la reducción de días de pesca.

La colaboración con el sector es una condición indispensable. «Cualquier proyecto sobre especies no objetivo necesita contar con los pescadores», subrayó, destacando su papel en la validación de zonas de interacción y en la aplicación de buenas prácticas. Su conocimiento empírico del caladero, añadió, permite interpretar mejor los datos científicos y ajustar las recomendaciones.

Disponer de datos propios permite proponer alternativas realistas; la información espacial facilita soluciones adaptadas a cada caladero

Además de la dimensión espacial, el equipo trabaja con información procedente de campañas científicas, datos oficiales de capturas, observación a bordo y sistemas de seguimiento de flota. La combinación de estas fuentes, junto con modelos de distribución, permite estimar no solo dónde se concentran los elasmobranquios, sino cuándo lo hacen. Esa variable temporal resulta clave para plantear cierres dinámicos o recomendaciones estacionales que minimicen la interacción sin paralizar la actividad pesquera.

La investigadora destacó también que el conocimiento generado puede ayudar a anticipar conflictos regulatorios.

Si la normativa europea se endurece, disponer de datos propios permite proponer alternativas realistas. En lugar de medidas generalistas, la información espacial facilita soluciones adaptadas a cada caladero y tipo de flota, algo especialmente relevante en una pesquería artesanal con gran diversidad de artes.

«Hace falta desarrollar la parte legislativa»

El encaje con la red de espacios protegidos sigue siendo parcial. La ciencia puede indicar dónde aparecen las especies y en qué fases vitales, pero la traducción normativa corresponde a las administraciones. «Hace falta desarrollar la parte legislativa», admitió, señalando que la información puede servir para ajustar vedas, calendarios o distribución del esfuerzo. La región, a su juicio, podría convertirse en zona piloto en la costa española, aunque Baleares lleva ventaja.

El trabajo ha permitido también identificar un corredor ecológico entre el cabo de la Nao (Alicante) y el entorno de Cabo de Palos, donde se alternan áreas con mayor presencia de reproductores y otras dominadas por juveniles. Esa estructura espacial sugiere movimientos a lo largo del litoral que podrían condicionar la eficacia de las medidas de gestión si se aplican de forma aislada. «Queremos comprobar la conectividad genética entre esos núcleos», explicó Barcala, ya que una población interconectada puede soportar mejor la presión pesquera que otra fragmentada o aislada. Este enfoque, poco habitual en la gestión tradicional, permitiría diseñar medidas coordinadas a escala regional y no solo local en función de la dinámica real de las especies.

Una pesca más selectiva aparece como la vía más realista para compatibilizar la actividad económica con la conservación de especies

La hipótesis de un corredor funcional refuerza además la necesidad de coordinación entre comunidades autónomas para evitar que la protección en un tramo del litoral se vea neutralizada por la presión en otro.

La siguiente fase del proyecto analizará precisamente esa conectividad poblacional con más campañas y observadores a bordo, para confirmar la estabilidad temporal de los puntos detectados y localizar zonas de puesta y reclutamiento. «Necesitamos más datos para afianzar que esos núcleos se mantienen y no responden a variaciones puntuales», indicó. La gestión futura pasa, por tanto, por combinar mapas científicos, participación del sector y medidas flexibles. Una pesca más selectiva, basada en información espacial y temporal, aparece como la vía más realista para compatibilizar la actividad económica con la conservación de especies que, aunque no sean objetivo, resultan esenciales para el equilibrio del ecosistema marino. En ese equilibrio, concluyó la investigadora, «la clave es que la pesca forme parte de la solución».

Más normas y menos ejemplares: «Algo se está haciendo mal»

La paradoja es evidente: nunca hubo tanta normativa y, sin embargo, los tiburones y las rayas siguen en retroceso. Los organismos internacionales y las series científicas coinciden en una tendencia descendente, especialmente en el Mediterráneo, donde las capturas registradas disminuyen de forma sostenida. La investigadora Elena Barcala advierte de que «algo se está haciendo mal» si el aumento de la regulación no se traduce en recuperación de poblaciones.

En este contexto, el papel de España está ligado sobre todo a la comercialización y transformación de derivados, un aspecto que, según Barcala, sigue siendo poco visible en los balances oficiales. De hecho, un estudio reciente liderado por el Institut Mediterrani d’Estudis Avançats (Imedea) y la Universidad de Santiago de Compostela revela que España ocupa el segundo lugar a nivel mundial en la exportación de aletas de tiburón, con Singapur como su principal comprador.

Por otra parte, advierte la investigadora, el problema es también estadístico. La mayoría de estos animales se capturan de forma accidental y se devuelven al mar sin registro sistemático, lo que oculta la magnitud real del impacto y dificulta evaluar la eficacia de las políticas.

Además, la posible redistribución de especies asociada al aumento de la temperatura del agua puede desplazar algunos núcleos poblacionales y crear la falsa sensación de recuperación en determinadas zonas del Mediterráneo. «No todo es cambio climático», sostiene Barcala, insistiendo en que la presión humana es un factor clave.

 

Luto y emoción en la subida de la Virgen de Bolnuevo

La muerte del presidente de la asociación que impulsa las fiestas del Milagro marca el traslado de la imagen

El traslado a Mazarrón de la Virgen de Bolnuevo, uno de los actos principales de las fiestas del Milagro, se tiñó este domingo de emoción y luto. El fallecimiento de Gonzalo Contreras Vivancos, Charly, de 61 años, la madrugada del domingo, marcó la romería de subida, desde la ermita de la playa a la iglesia parroquial, una celebración por lo general siempre alegre.

Tampoco faltó en esta ocasión la música de la charanga, pero en el recuerdo de los asistentes siempre estuvo Charly, presidente de la Asociación Cultural Virgen del Milagro y una de las personas que más ha trabajado por el engrandecimiento de estas celebraciones, como recordó el concejal Miguel Ángel Peña. La capilla ardiente se encuentra instalada en el tanatorio Blaya de Mazarrón. El funeral se oficia este lunes, fiesta local por el Día del Milagro, en la iglesia parroquia de San Antonio de Padua, a las 16.30 horas.

Como señal de luto y tristeza, la imagen de la Virgen portó un crespón negro junto a la azucena que luce en su pecho, en recuerdo del prodigio que, según la tradición, obró el 17 de noviembre de 1.585, Cuenta la leyenda que ese día se apareció como una amazona para ahuyentar a los piratas berberiscos que habían desembarcado en la costa. La playa de Bolnuevo que pisó se llenó de esas flores blancas. Otro lazo también negro se colocó en el timón de la barca que sirve de peana a la talla en su trono.

Cientos de vecinos se sumaron al traslado de la imagen hasta Mazarrón. A la salida de la imagen de la ermita de Bolnuevo, los tradicionales trovos que se entonan en honor a la Virgen se convirtieron en un homenaje a Charly. Las voces, cargadas de emoción, se quebraron en algunos momentos. La subida de la Patrona de Bolnuevo se completó sin incidentes y en una mañana marcada por el sol y una temperatura casi primaveral. Como es habitual, la recepción a la talla tuvo como escenario el jardín de la Purísima, donde autoridades y vecinos entonaron cánticos. Después, los romeros trasladaron la imagen hasta la parroquia.

Las fiestas del Milagro arrancaron el viernes con el pregón a cargo de Sonia Yúfera Paredes. A lo largo de toda esta semana se sucederán actividades culturales y actuaciones musicales. Este lunes, a las 12 horas, se oficia la misa de renovación del voto y la ceremonia de la bendición del aceite. A las 19.30 horas será la procesión, desde San Antonio, que finalizará con el cántico del ‘Te Deum’. El día grande llegará el próximo domingo, con la popular romería del Milagro.