NOTA DE PRENSA DE VOX MAZARRÓN SOBRE LA «I JORNADA INTERNACIONAL DE LA MUJER RURAL»

El pasado día 15, el teatro de La Majada acogió la I Jornada Internacional del Día de La Mujer Rural, para fomentar el asociacionismo y el desarrollo del municipio. Es de rigor y justicia que se proceda a honrar a la mujer del campo, y a reconocer su ancestral e impagable tarea, como esposa, como madre, como dueña y señora de su hogar, y como trabajadora del agro, codo con codo con el hombre. Por ello, nos felicitamos de tal iniciativa y nos sumamos a ella. Pero entendemos que no se debe perder de vista la mayor, que es la situación del campo español, lugar en el que esas mujeres trabajan. Es un problema que no surge de una supuesta «insostenibilidad», ni, menos aún, de las disparatadas teorías de «Género», hoy tan de moda y tan profusamente extendidas por el bipartidismo PP-PSOE. El problema del campo español son las trabas, los impuestos y la burocracia que el referido bipartidismo lleva imponiendo desde hace décadas a todos los que, sean hombres o mujeres, quieren sacar adelante sus explotaciones. Porque a la ahora de imponer el fanatismo climático, los impuestos y la burocracia que destrozan nuestra soberanía alimentaria, ciertamente, aplican la «igualdad», pues no distinguen entre hombres y mujeres. Por ello, es imprescindible visibilizar el ímprobo y arduo trabajo que realizan las gentes del campo, hombres y mujeres, por igual, contra viento y marea, y, sobre todo, frente a todas las trabas que el PP y el PSOE les ponen desde todas las administraciones, locales, autonómicas, nacionales y europeas. El campo, y con él las gentes que lo viven y lo cuidan, no necesita activismo de «Género» alguno, ni pancartas moradas. Lo que necesita, urgentemente, es que se derogue el Pacto Verde Europeo, que se destierre la Agenda 2030, y que los burócratas de Bruselas dejen trabajar a los hombres y mujeres campesinos y ganaderos. Allí donde haya alguien dispuesto a levantar una explotación en el Campo, las administraciones deberán apoyarle, sea hombre o mujer, joven o mayor. Y eso es justo todo lo contrario de lo que hacen ahora. Y donde haya una familia, las administraciones tienen la inexcusable obligación de poner todos los medios a su alcance para que pueda haber conciliación; para permitir que las madres puedan reincorporarse al trabajo si han decidido estar al cuidado de sus hijos. Mazarrón, a 16 de octubre de 202