De anarquista y comandante republicano a pintor admirado por Picasso: la vida de Miguel García Vivancos llega a Murcia
La sala Glorieta Uno reúne cerca de medio centenar de obras del artista de Mazarrón, que comenzó a pintar en el exilio y alcanzó reconocimiento internacional
Miguel García Vivancos, nacido en Mazarrón, es uno de los artistas naïf españoles más reconocidos a nivel internacional, pero antes de empuñar los pinceles, empuñó las armas. Mucho antes de que sus cuadros llegaran a galerías y museos, conoció la militancia anarquista, combatió en la Guerra Civil, estuvo en el exilio y en los campos de internamiento franceses. El artista mazarronero descubrió la pintura ya en la madurez, lejos de España, y ahora su obra regresa a Murcia con una exposición que permite acercarse tanto a su particular universo pictórico como a una biografía que parece difícil de encajar en una sola vida.
La mirada naïf de Miguel García Vivancos reúne desde el 2 de septiembre cerca de medio centenar de obras en la sala Glorieta Uno, dentro de la programación cultural de la Feria de Murcia 2026. La muestra, comisariada por Darío Vigueras Marín-Baldo, podrá visitarse hasta el próximo 18 de octubre y reúne piezas procedentes de colecciones particulares de la Región, pero para entender sus cuadros, hay que retroceder varias décadas.
De los círculos anarquistas a la Guerra Civil
García Vivancos tuvo una primera vida muy alejada de los museos. De origen humilde, se trasladó a Barcelona de pequeño junto a su madre viuda y sus hermanos y se vinculó al movimiento obrero y al anarcosindicalismo a edad temprana. Su trayectoria política lo llevó a formar parte de Los Solidarios, grupo en el que coincidió con algunos de los principales nombres del anarquismo español de aquellos años como Buenaventura Durruti, Francisco Ascaso, Juan García Oliver, Gregorio Jover o Ramona Berri.
Con el estallido de la Guerra Civil se incorporó al bando republicano y llegó a mandar la 125.ª Brigada Mixta y la 25.ª División. Al finalizar la guerra, como tantos republicanos, fue recluido en un campo de internamiento, concretamente el de Vernet d’Ariège, y durante la Segunda Guerra Mundial, fue liberado por la Resistencia francesa. Su biografía marcada por una sucesión de desplazamientos, guerras y pérdidas, contrastaría radicalmente con el mundo sereno y colorista que más tarde aparecería en sus pinturas.
El pintor que empezó en los pañuelos
La transformación llegó después de la guerra. Ya en Francia y sin una formación académica convencional como artista, García Vivancos comenzó a pintar siendo adulto. Sus primeros trabajos fueron pequeñas escenas realizadas sobre pañuelos de seda que vendía a soldados estadounidenses. Aquellas imágenes, inicialmente vinculadas a una necesidad de supervivencia, terminaron convirtiéndose en el comienzo de una carrera artística inesperada.
El American Folk Art Museum recoge este episodio de su trayectoria y explica cómo aquellas primeras pinturas dieron paso posteriormente a los lienzos con los que desarrollaría su producción artística. El museo destaca además el «carácter autodidacta de Vivancos y su dedicación a escenas de la vida cotidiana, paisajes y ambientes urbanos y rurales».
Su trabajo llamó pronto la atención en el ambiente artístico parisino. Uno de los nombres fundamentales en ese recorrido fue Pablo Picasso, con quien Vivancos se encontró en 1947 y que se convertiría en uno de sus primeros valedores, siendo el pintor malagueño el que impulsó el reconocimiento de su obra.
Después llegaría otro nombre fundamental de la vanguardia europea: André Breton. El escritor y principal figura del surrealismo apoyó la presentación de la pintura de Vivancos en la Galerie Mirador de París en 1950. La carrera del pintor había dado así un giro extraordinario. Aquel hombre que había pasado por la guerra y el exilio comenzaba a moverse en los circuitos artísticos de París, una de las grandes capitales culturales europeas.
Su obra alcanzó además una dimensión internacional. El American Folk Art Museum conserva trabajos de Vivancos y el Smithsonian American Art Museum también incorpora al artista a sus fondos. El Reina Sofía, por su parte, conserva Bouquet de fleurs blanches.
Casi cincuenta obras para recuperar a Vivancos
La exposición de Glorieta Uno propone ahora regresar a esa producción artística a través de cerca de cincuenta piezas procedentes de colecciones particulares de la Región de Murcia. El recorrido se ha planteado cronológicamente para mostrar la evolución de su pintura y su variedad temática.
La mirada naïf de Miguel García Vivancos no se limita, por tanto, a reivindicar a un pintor murciano. La muestra recupera la obra de un artista cuya trayectoria estuvo marcada por una de las grandes convulsiones políticas y sociales de la Europa del siglo XX y que, ya en el exilio, encontró en los pinceles una segunda oportunidad.
La exposición permanecerá abierta en Glorieta Uno hasta el 18 de octubre, dentro de la programación cultural de la Feria de Murcia 2026.
Luto y emoción en la subida de la Virgen de Bolnuevo
La muerte del presidente de la asociación que impulsa las fiestas del Milagro marca el traslado de la imagen
El traslado a Mazarrón de la Virgen de Bolnuevo, uno de los actos principales de las fiestas del Milagro, se tiñó este domingo de emoción y luto. El fallecimiento de Gonzalo Contreras Vivancos, Charly, de 61 años, la madrugada del domingo, marcó la romería de subida, desde la ermita de la playa a la iglesia parroquial, una celebración por lo general siempre alegre.
Tampoco faltó en esta ocasión la música de la charanga, pero en el recuerdo de los asistentes siempre estuvo Charly, presidente de la Asociación Cultural Virgen del Milagro y una de las personas que más ha trabajado por el engrandecimiento de estas celebraciones, como recordó el concejal Miguel Ángel Peña. La capilla ardiente se encuentra instalada en el tanatorio Blaya de Mazarrón. El funeral se oficia este lunes, fiesta local por el Día del Milagro, en la iglesia parroquia de San Antonio de Padua, a las 16.30 horas.
Como señal de luto y tristeza, la imagen de la Virgen portó un crespón negro junto a la azucena que luce en su pecho, en recuerdo del prodigio que, según la tradición, obró el 17 de noviembre de 1.585, Cuenta la leyenda que ese día se apareció como una amazona para ahuyentar a los piratas berberiscos que habían desembarcado en la costa. La playa de Bolnuevo que pisó se llenó de esas flores blancas. Otro lazo también negro se colocó en el timón de la barca que sirve de peana a la talla en su trono.
Cientos de vecinos se sumaron al traslado de la imagen hasta Mazarrón. A la salida de la imagen de la ermita de Bolnuevo, los tradicionales trovos que se entonan en honor a la Virgen se convirtieron en un homenaje a Charly. Las voces, cargadas de emoción, se quebraron en algunos momentos. La subida de la Patrona de Bolnuevo se completó sin incidentes y en una mañana marcada por el sol y una temperatura casi primaveral. Como es habitual, la recepción a la talla tuvo como escenario el jardín de la Purísima, donde autoridades y vecinos entonaron cánticos. Después, los romeros trasladaron la imagen hasta la parroquia.
Las fiestas del Milagro arrancaron el viernes con el pregón a cargo de Sonia Yúfera Paredes. A lo largo de toda esta semana se sucederán actividades culturales y actuaciones musicales. Este lunes, a las 12 horas, se oficia la misa de renovación del voto y la ceremonia de la bendición del aceite. A las 19.30 horas será la procesión, desde San Antonio, que finalizará con el cántico del ‘Te Deum’. El día grande llegará el próximo domingo, con la popular romería del Milagro.

